jueves, 5 de enero de 2012

MEDITACIÓN Y CONTEMPLACIÓN


   Para alcanzar la Realidad espiritual de la que hemos hablado anteriormente, es necesario que practiquemos la meditación y de manera más excelsa la contemplación.

   Muchas son las religiones, corrientes filosóficas y escuelas de yoga que promueven un sinfín de técnicas e indicaciones para meditar, en las que hay que someterse a todo tipo de ritos, dioses, maestros, y un largo etcétera.

   En mis experiencias he sacado en claro únicamente una cosa, que sólo hemos de rendir pleitesía y hacer un acto de entrega a nuestra naturaleza espiritual, a nuestro espíritu. Cuando seamos capaces de ahondar hasta esta naturaleza espiritual, entenderemos que no existen limitaciones, ni apegos de ninguna índole.
  Les propongo para este fin de autorreconocimiento espiritual, que meditemos.

   ¿Les gustaría probar?. ¿Acaso no han buscado siempre ese algo más, que les libere del irrefrenable curso de la vida?. Pues bien, es el momento de tomar partido y volcarse en esta Realidad que parece sernos esquiva, pero que no lo es.

   Tomemos unos instantes y vayamos a un sitio donde nos encontremos cómodos, y sin adquirir ninguna postura especial, simplemente busquemos la comodidad. Ahora cerremos los ojos y respiremos tranquilamente. Sigamos así unos minutos hasta que nuestro cuerpo vaya aquietándose.

    Es el momento de ser observador de lo que ocurre en nuestro cuerpo y mente, pero ¡¡¡sin reaccionar ante ellos!!!. Sabemos que todo efecto produce una reacción a nivel físico o mental, pues bien, es el momento de trascender a cuerpo y mente, hagamos caso omiso de los mensajes que nos envían, pero sin poner atención en ello.

   ¿Difícil?. Puede que al principio así sea, pero con el tiempo no lo será tanto. Sólo hemos de observar como nuestra mente nos envía estímulos para que nosotros reaccionemos ante ellos. Esos estímulos vienen en forma de pensamientos, y esa es la trampa en la que no debemos caer. Tenemos que romper ese dominio de acción y reacción continua de pensamientos y emociones que domina nuestras vidas. Ese es el reino de la mente que nos monitorea y esclaviza.

   En resumidas cuentas, se trata de observar como esos pensamientos vienen, se establecen y se van, como un testigo desapegado de los mismos. Como si estuviéramos sentados en una butaca de un cine, y una película (pensamiento) fuera proyectada ante nosotros. Pues bien, observemos pero no reaccionemos, puesto que la misma no va con nosotros. Además, tiene un principio y un final.

   Cuando seamos capaces de observar esos pensamientos sin reaccionar, veremos como se irá abriendo un espacio entre que se va uno y viene otro. Es en esos espacios donde se manifiesta nuestro espíritu. La esencia de nuestro espíritu es el Silencio Absoluto. Y como hemos dejado a un lado nuestra atención de todo lo que obedece a este mundo, es decir, mente y carne, es entonces cuando nuestra esencia se mostrará  para que nuestra atención se enriquezca con el reconocimiento de nuestra esencia más sutil.

   Con la contemplación de nuestra realidad espiritual, sentiremos un gran gozo y alivio. Veremos como dejaremos de ser esclavos del príncipe de este mundo, que no es otro que la mente. Pasado y futuro dejarán de tomar significado en nuestras vidas. Para el espíritu sólo existe el presente, y con la atención en él, la mente ya no podrá vapulearnos como lo hacía hasta entonces.

  Créanme que este es el camino. Camino que conduce a la liberación. Y con ello a la meta de la Iluminación. No se obsequen en la práctica, ha de ser algo natural, como cuando un pajarillo aprende a volar. Es tiempo de abrir la jaula (la mente) y dejar que el pajarillo (espíritu) vuele por fin.

4 comentarios:

  1. Me pondré de inmediato a la práctica de la meditación. Te animo a que sigas publicando nuevos post.

    ResponderEliminar
  2. Pablo. Facebook: Myname Iswatson11 de junio de 2012, 4:59

    Ultimamente me estuvieron pasando cosas a las que creía no encontrarles significado, pero con el tiempo me fui dando cuenta de que de repente tomé el camino que siempre tuve que tomar. Lo que me pasó fue tan significativo que le puse nombre: Revelación. Fue una sensación como de volver a nacer. Ahora entiendo todo, comprendo que absolutamente todo tiene sentido, todo tiene una explicación, todo es por algo. Absolutamente nada es casualidad; todo es causalidad, coincidencia o sincronicidad. Tiene varios nombres, pero todo es lo mismo. Ahora comprendo las leyes universales, los canales de energía que tenemos bloqueados, la meditación, el yoga. Quisiera poder encontrar alguien al que le haya pasado lo mismo que a mí, pero no conozco a nadie que le haya pasado lo mismo. Si hay alguien que haya experimentado lo mismo que yo, hágamelo saber. Gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues mira Pablo. A mi me pasó exactamente igual. Una vida de libro, tocar fondo absoluto y por "casualidad" y lo pongo entre comillas porque la casualidad no existe empezaron a llegar a mi vida personas, cosas, no sé, no lo puedo explicar, tenía dudas y me llegaban las respuestas, todo eran/son mensajes y fui VIENDO, ENTENDIENDO y sobretodo perdonando a los demás y a alguien a quien menos quería perdonar. A mi misma.
      Hablo, incluso bromeo con EL PADRE y no soy religiosa, La Iglesia Católica ha manipulado todo, incluido el mensaje de Jesús.
      ¡Estaba tan ciega! tu eres mucho más joven que yo, afortunado por descubrir tan pronto!!, yo en cierta forma también lo soy pero me gustaría haberme dado cuenta mucho antes. Haber recibido mucho antes. Pero cuando llega supongo que es el momento adecuado.
      Que el Padre Azul te bendiga.
      Merche

      Eliminar
  3. estoy aprendiendo cada dia mas de los diferentes despertares espirituales del humano .. esta informacion es muy valiosa muchas gracias y namaste :)

    ResponderEliminar

Haz aquí tu comentario