jueves, 25 de julio de 2013

Respuestas de un Maestro Ascendido

   


Aquí les dejo distintas cuestiones planteadas y respuestas por un Maestro fruto de una canalización espiritual..



¿Cómo podemos encontrar aquello que buscamos?

   Debe usted diferenciar entre búsqueda y encuentro, pues no todo el que busca encuentra, ni todo el que encuentra es fruto de una búsqueda. Para encontrar debe cesar la búsqueda, esto obedece a una premisa certera del espíritu, y no es otra que, las grandes fortalezas vibratorias se asientan sobre cimientos de silencio y mansedumbre.

¿Qué debemos hacer entonces para seguir el camino, hermano?

   Hacer nada. Objetivar nada. Lo correcto es dejar que todo siga su curso natural, comportándonos como parte de un Todo que se mueve de aquí a allá con absoluta libertad y rotundidad. Déjese llevar sin ofrecer resistencias mentales, emocionales o físicas.

 ¿Cuál es el propósito de la vida en este planeta?

   Preguntarse el propósito de la vida carnal es signo aún de sometimiento mental. La curiosidad es fruto inequívoco de una mente pertrechada y manifiesta. El propósito de todo cuanto acontece es el de evolucionar, progresar, crecer y, para esto, nada hay que pensar o elucubrar. Todo está dispuesto mucho antes que toméis carne para perder conciencia de la Realidad.

¿Pero estamos aquí con un propósito o es fruto de la casualidad?

   Propósitos que deban ser desvelados como fruto de la curiosidad mental, como ya he dicho, rotundamente no. Casualidades no existen como tales, todo obedece a un movimiento previo que produce otros tantos por asociación. Acciones pasadas producen reacciones presentes, este es el propósito vibratorio de toda reencarnación, restablecer el equilibrio.

¿Usted hermano, cómo sabe lo que sabe? ¿Cómo está seguro de lo que dice?.

   La duda sólo se plantea en espíritus sometidos al rigor de la razón mental, sin embargo, una vez superado este escabroso escollo, primero nos sobreviene la ausencia de pensamientos y, más adelante, ausencia de dudas. Estos son eslabones de una cadena de crecimiento espiritual semejante en todos los seres de la Creación. Luego si no hay mente, se establece la paz necesaria para que la Sabiduría brote por sí misma. No se puede retener el caudal de un río con piedras cuando éste es alimentado por abundantes lluvias, donde el río representa el Camino; el caudal, el crecimiento; las piedras, la mente; y las lluvias, el Todo vibratorio.

¿Debemos seguir a otros guías o maestros? ¿Cómo reconocer el verdadero maestro?

   Ya dije que hasta que no se asiente el silencio y la mansedumbre, no se podrá observar desde el conocimiento derivado de un despertar de consciencia a la Realidad. Si usted intenta analizar comportamientos, errará más que acertar. Aún así, un Maestro no reclama para sí fruto alguno por actos que le son revelados no para ser confinados sino para dar paso irrefutable. Un Maestro da paso para que otros tomen de sí lo que de otras esferas sobreviene. 

¿Quiere decir que los maestros de verdad no dicen que lo son?

   La autocomplacencia glorifica la mente, un Maestro glorifica la Verdad y la Vida mostrando el Camino a aquellos que lo han perdido. Un Maestro da sin esperar bien por bien. ¿Qué merito buscaría un Maestro en un mundo que le es ajeno por haber sido trascendido?.

Ahora entiendo, el maestro no necesita méritos de este mundo porque ya no es de este mundo, ¿verdad?

   Esa es la conclusión, pero lo importante no es la misma, sino el Camino que la recorre hasta llegar a ella. Este es el misterio a desvelar por usted y otros espíritus encarnados en medio de un río con un caudal creciente pero que permanece estanco por una represa de las aguas. Someter la mente ante la contemplación mansa y serena aclarará el Camino.




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domingo, 21 de julio de 2013

La Reencarnación es necesaria para el crecimiento del espíritu.

 



   Todos los que convivimos en este planeta estamos sujetos a un sinfín de circunstancias donde unos concurrimos con los otros de manera genérica e ineludible. Estas circunstancias personales, tienen siempre un propósito justo, y que no es otro que el de que crezcamos a través de las experiencias.

   Importante es que despertemos en consciencia para observarnos como lo que somos, es decir, espíritus que concurren con otros para saldar deudas contraídas y someterse a nuevas pruebas que le impulsen a nuevos horizontes de Realidad.

   La vida carnal es necesaria, y no debemos despreciarla o ningunearla, todo lo contrario, el buscador que toma consciencia y despierta para observarla, debe responsabilizarse de sus movimientos y tener compasión y amor desinteresado por aquellos hermanos que aún son presa de la mente y la carne.

   La vida carnal no es fácil, pero sí es absolutamente justa, no dude de ello, de que todo lo que acontece en su vida y en la de aquellos que le rodean es la que merecen y necesitan. Y, para ser justos, antes de reencarnar en este mundo aceptaron someterse a las circunstancias que ahora mismo concurren en sus vidas.

   La vida carnal es hermosa cuando se la comprende, cuando desde la libertad se la observa y acepta como necesaria e ineludible. Vivamos este sueño que es la vida carnal para crecer en el conocimiento de las energías que conforman la Creación.

   Por tanto, las emociones, los pensamientos, no son más que circunstancias vibratorias que se nos presentan para que nuestro espíritu pueda crecer. ¿Debemos entonces apegarnos a las mismas o simplemente ser conscientes de para qué se nos presentan?.

   Sepa que la vida carnal es sólo un sueño que en ocasiones pudiera tornarse en pesadilla, pero que en Realidad no son más que apariencias desde el punto de vista espiritual. Las energías toman formas muy dispares para que las circunstancias necesarias sean las óptimas.

   Debemos aquietarnos para meditar de manera contemplativa el devenir de los acontecimientos carnales, pues obedecen a un propósito espiritual, y es ahí donde debe estar nuestra atención, y no en las energías mentales o emocionales que se generen de las distintas fricciones vibratorias.

   Les dejo unas palabras de Jesús...


   "La paz sea con todos, amados hermanos..."

   "Hágase la paz en todos vuestros espíritus, pues de cierto es que al abrigo de la Verdad sólo esto sois en Realidad. Soléis significaros en lo que la mente y las emociones os dictan, desdeñando lo cierto de vuestro espíritu, con lo que quedáis como un navío sin gobierno, presa de los elementos".

   "Amad la morada de vuestro espíritu, pero amad más aún el espíritu que sois, pues si así no fuera, ¿que sentido tendría?".

   "La meditación dará gobierno a la nave de vuestro espíritu, de manera, que aún sin proponeros fin alguno, sabréis a donde ir, porque la Verdad no viene de un pensamiento, la Verdad no viene de un razonamiento, de cierto es que la Verdad sobreviene sin más porque certeza es para todo espíritu libre".

   "No busquéis en tierras lejanas lo que es cercano, no busquéis en textos o referencias históricas lo que ya lleváis impreso, no os sometáis a maestro alguno porque la maestría debe brotar de vuestro espíritu. El que dice saber, en verdad que aún no sabe, por eso el Maestro que despierta, sin saber dice y sin decir sabe".

   "Proponeos quietud y paciencia, que de la mano de la atención os proporcionarán la lumbre necesaria para que el Camino os sea claro y diáfano. Si llenáis vuestras alforjas de esto, en verdad que nuevos horizontes se abrirán ante ustedes".

   "Nada está tan lejano ni tan cercano, sólo es cuestión de donde esté posicionada vuestra atención. Este es, sin duda, el cáliz de vuestras vidas".

   "Quedad en paz hermanos".

   
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