Vistas de página en total

domingo, 15 de febrero de 2015

Reflexiones sobre un mundo de ilusiones

Respuestas de un hermano de luz...






Existen muchas doctrinas en el mundo y siempre planea la duda de si esta o aquella serán correctas o, por el contrario, una ridícula y absurda pérdida de tiempo. ¿Qué nos aconsejarías?

"En primer lugar, todo buscador debe ser consciente de que este estado es transitorio por cuanto las palabras que conducen al Camino sólo podrán ser escuchadas por aquellos cuyas aguas interiores sean navegables por su espíritu. Luego si así fuiera, la pregunta estaría de más."

¿Por qué muchos hombres parecen comportarse como verdaderos animales carentes de humanidad con el resto de sus hermanos? ¿A qué obdece esta actitud?

"Querido hermano, estaría bien que entendieras que pobres de espíritu caminarán siempre entre ustedes, pues en el intercambio vibratorio se encuentra el resorte necesario para auparse a otras esferas de mayor calado. Por tanto, ni aquel al que consideraras el mayor de los monstruos en este mundo carecería de lugar y relevancia para el crecimiento del conjunto. Ten presente que todo cuanto acontece es rotunda y absolutamente necesario."

¿Entiendo entonces que existe una razón para los peores comportamientos y atrocidades posibles en este mundo, maestro?

"Todo debe seguir un curso natural de crecimiento conjunto. Esto no lo puedes entender desde una óptica mental y a la sazón de la razón, tan solo a través de la ausencia de pensamientos se comienzan a vislumbrar los porqués. Todos los espíritus encarnados o desencarnados necesitan de otros para poder probarse y por ende crecer."

¿Cómo mantener la cordura ante tanta injusticia y manipulación?

"Para obtener esas respuestas es necesario trascender la mente para que tras el establecimiento del silencio nuestro espíritu pueda mostrarse y conducirnos por el sendero de la Verdad. Sólo el ausente de mente es capaz de obtener los por qués de las distintas reacciones que se manifiestan en el plano material. Nada es lo que parece desde la óptica limitada de la mente, que es parte de este mundo de ilusión. Escapar a la ilusión es la respuesta."

¿Quiere usted decir que todo lo que vemos es una ilusión?

"Tú lo has dicho, "todo lo que vemos". Si te apoyas en los sentidos físicos o mentales, ineludiblemente serás presa de este mundo de ilusiones. Una ilusión alimenta a otra y esta a otra y así sucesivamente. Hay que discernir entre ver y contemplar, entre pensar y contemplar, entre pensamiento y silencio. La contemplación libre de pensamientos y emociones nos brinda la Realidad de lo que acontece, sin embargo, la observación apoyada en los sentidos carnales, mentales y/o emocionales nos sumergen en un oscuro letargo de desidia y malentendidos."

¿Cuál es entonces el propósito de la ilusión de este mundo?

"Todo espíritu precisa de enseñanzas que le catapulten a nuevas esferas de Realidad, y este mundo material entre otros es el escenario de probatura perfecto para aquellos espíritus que por su estado vibratorio hayan coincidido en un momento dado en este plano. Nada es casual, todo está orquestado para que el crecimiento sea el denominador común del espíritu. Todo en la Creación apunta al crecimiento, nada permanece estanco, todo se mueve y transforma."

¿Quién dicta las pautas de ese crecimiento?

"Todo se mueve en un sentido inequívoco de crecimiento espiritual, tal como las aguas de un río siempre llevan un mismo sentido y no dudamos de que el mismo pudiera invertirse; de igual modo el Todo vibratorio del que formamos parte nos impulsa en ese sentido de crecimiento y amor. Conocer las aguas no es tan determinante como conocer el sentido de las mismas, por esto El Maestro no pierde el tiempo en vanos conocimientos sino que dirige su atención allá donde las aguas apuntan en su discurrir"
Leer más...

domingo, 27 de octubre de 2013

Angeles y demonios, el discernimiento de la Realidad




 
   En toda observación mental se establece una dualidad que hace que la Realidad espiritual como tal quede absolutamente desvirtuada, donde todo lo creado se identifica como bueno o, por el contrario, malo. Así, desde la limitada óptica mental, se establecen estructuras y leyes que delimitan ambos mundos como intransigentes los unos con los otros.

   Pero lo cierto es, hermanos míos, que ni la bondad ni la maldad son realidades cuntificables, caminos identificables o metas alcanzables. Ni ángeles ni demonios son propietarios en modo alguno de unas u otras esferas. Sí, cierto es que bien y mal son estados absolutamente complementarios en todo proceso de aprendizaje. Lo uno va de la mano de lo otro, pero ni unos son buenos ni otros son malos.

   El que aún tiene limitado su campo de visión para la comprensión de los acontecimientos vibratorios que se vienen sucediendo en nosotros y alrededor nuestro, ve y, automáticamente, establece mentalmente juicios de valor que desvirtúan totalmente la Realidad.

   El bien y el mal se suceden entre sí como parte de un Todo absolutamente preciso y perfecto, donde todas las partes son absolutamente necesarias y preciosas. Nada de lo que acontezca en la Creación debe ser despreciado por el Sabio Maestro que ha despertado de la ignorancia de la mente.

   Cuando despertamos a la paz mental, entonces el espíritu se ve capaz, por fin, de escrutar la Realidad para así, ser consciente de la misma. Todos somos hermanos indivisibles en un Todo excelso e inescrutable.

   Sin embargo, la inmensa mayoría de la humanidad encarnada o desencarnada vive aún sujeta a los pares de opuestos, cielo e infierno, ángeles y demonios, bien y mal. Para ser libres y entender el funcionamiento de nuestro propio ser y, por ende, de todo aquello que nos rodea, debemos meditar contemplativamente ausentándonos de todo juicio de valor ante el devenir de los acontecimientos.

   El Sabio que despierta, observa y, con ello, aprende sin que su mente le perturbe en modo alguno. La Realidad es la certeza que se esconde tras la mente y, sin embargo, para ser consciente de la misma se la debe obviar.

   Nadie es más importante que el resto y mucho menos mejor o peor, tan sólo somos lo que somos en cada momento como resultado de un cúmulo de interacciones vibratorias que producen tal efecto pasajero. Pero no somos esto en modo alguno, lo que somos es el conjunto de todo aquello que fuimos y que ahora se ve reflejado.

   Con el cambio de nuestras acciones, modificamos nuestro reflejo. Somos lo que hemos sembrado. Pero para ser conscientes de ello sin recurrir a la mente, debemos someternos al rigor paciente y constante de la meditación contemplativa, donde a través de la observación arreactiva incoamos nuevos horizontes de Realidad.

   Observe sin friccionar, déjese llevar, no espere resultados algunos, tan sólo láncese al Rio de la vida espriritual que fluye en la Creación para que este le muestre El Camino...
Leer más...

lunes, 19 de agosto de 2013

YO SOY EL QUE SOY es la esencia que nos impulsa al despertar.






   Yo Soy el que Soy, estas son palabras que definen y reafirman toda nuestra naturaleza divina. Somos juez y parte de todo cuanto acontece en La Creación. Por esto Dios se compone de todos y cada uno de los espíritus de esta vasta y extensa Creación.

   Por esto es absurdo y descabellado sacar conclusiones desde un razonamiento limitado y empobrecido por la ignorancia del que se somete a ellos como una vía de acercamiento a la Verdad. Nada que no apunte a un estado vibratorio más sutil como supone la óptica del espíritu podrá en modo alguno alcanzar siquiera a rozar la Verdad en sí misma.

   La Creación es perfecta y se mueve en sintonía para con todos los espíritus que la componen. Todos nosotros somos parte de esta hermosa melodía de interacciones vibratorias. Somos elementos únicos y necesarios en tan magna percusión donde ni sobra ni falta elemento alguno para que la perfección sea manifiesta.

   Entender La Creación no es factible desde un punto de vista carnal, pues sentimientos y emociones suponen una distracción en el Camino de la Verdad. No obstante, antaño unos pocos han sabido acallar el tumulto de estas energías disonantes para observar el movimiento de La Creación.

   El hecho de contar con carne ya no debe ser óbice que obstaculice de manera inquebrantable nuestras opciones de ser observadores de la Realidad de La Creación de la que formamos parte ineludible. Aunque en apariencias permanezcamos estancos, lo cierto es que nos movemos al son de la hermosa melodía vibratoria de La Creación.

   Siempre avanzamos. Todo se mueve. Todo vibra. La Creación se retroalimenta de todos y cada uno de los espíritus que la componen. Así nosotros somos a la Creación como la Creación es a nosotros. Un círculo perfecto de continuas interacciones de acción y reacción que va puliendo las distintas impurezas que friccionan en El Camino.

   Todo está dispuesto, sin embargo, sólo el aquí y ahora tiene sentido en un continuo y manifiesto movimiento vibratorio que nos acerca en conjunto a nuevos horizontes de Realidad, donde los unos nos apoyamos en los otros para continuar creciendo.

   Muchos son los mundos físicos, mentales y espirituales que componen la Creación y, aunque aparentemente distantes, absolutamente cercanos y conexos en esencia. Nuestra esencia la resume "YO SOY EL QUE SOY".

   Muchos buscan lo que es una obviedad, sin embargo, sólo lo es para el espíritu que  puede observar desde la libertad que supone no verse sometido al rigor de la mente. Los grandes pensadores son presa de su propia autocomplacencia.

   Para ser consciente de la Verdad, hemos de someternos al rigor de la meditación contemplativa sin friccionar con el medio. Debemos ser observadores serenos de todo lo que acontece en nosotros y alrededor nuestro. Con la práctica arreactiva someteremos sin lucha a la mente torticera que nos mantenía presos.

   Debemos hacer que la automaestría germine en nuestro interior, pues las preguntas y las respuestas deben ir de la mano de aquel que Despierta. Un Maestro se reconoce en todo lo que le rodea, dejando de percibir distancias que le separen del resto. Así, con el despertar a la Realidad, sabe lo que ha de hacer en cada momento sin planificación previa, pues vive sin vivir, hace sin hacer y dice sin decir.

   El propósito de todos y cada uno de nosotros es despertar a la Verdad de la Creación, y en el Camino que conduce a ello está la llave de la automaestría. Todos somos maestros en potencia, pues nuestra naturaleza divina nos impulsa a ello cada día...

   
Leer más...

jueves, 25 de julio de 2013

Respuestas de un Maestro Ascendido

   


Aquí les dejo distintas cuestiones planteadas y respuestas por un Maestro fruto de una canalización espiritual..



¿Cómo podemos encontrar aquello que buscamos?

   Debe usted diferenciar entre búsqueda y encuentro, pues no todo el que busca encuentra, ni todo el que encuentra es fruto de una búsqueda. Para encontrar debe cesar la búsqueda, esto obedece a una premisa certera del espíritu, y no es otra que, las grandes fortalezas vibratorias se asientan sobre cimientos de silencio y mansedumbre.

¿Qué debemos hacer entonces para seguir el camino, hermano?

   Hacer nada. Objetivar nada. Lo correcto es dejar que todo siga su curso natural, comportándonos como parte de un Todo que se mueve de aquí a allá con absoluta libertad y rotundidad. Déjese llevar sin ofrecer resistencias mentales, emocionales o físicas.

 ¿Cuál es el propósito de la vida en este planeta?

   Preguntarse el propósito de la vida carnal es signo aún de sometimiento mental. La curiosidad es fruto inequívoco de una mente pertrechada y manifiesta. El propósito de todo cuanto acontece es el de evolucionar, progresar, crecer y, para esto, nada hay que pensar o elucubrar. Todo está dispuesto mucho antes que toméis carne para perder conciencia de la Realidad.

¿Pero estamos aquí con un propósito o es fruto de la casualidad?

   Propósitos que deban ser desvelados como fruto de la curiosidad mental, como ya he dicho, rotundamente no. Casualidades no existen como tales, todo obedece a un movimiento previo que produce otros tantos por asociación. Acciones pasadas producen reacciones presentes, este es el propósito vibratorio de toda reencarnación, restablecer el equilibrio.

¿Usted hermano, cómo sabe lo que sabe? ¿Cómo está seguro de lo que dice?.

   La duda sólo se plantea en espíritus sometidos al rigor de la razón mental, sin embargo, una vez superado este escabroso escollo, primero nos sobreviene la ausencia de pensamientos y, más adelante, ausencia de dudas. Estos son eslabones de una cadena de crecimiento espiritual semejante en todos los seres de la Creación. Luego si no hay mente, se establece la paz necesaria para que la Sabiduría brote por sí misma. No se puede retener el caudal de un río con piedras cuando éste es alimentado por abundantes lluvias, donde el río representa el Camino; el caudal, el crecimiento; las piedras, la mente; y las lluvias, el Todo vibratorio.

¿Debemos seguir a otros guías o maestros? ¿Cómo reconocer el verdadero maestro?

   Ya dije que hasta que no se asiente el silencio y la mansedumbre, no se podrá observar desde el conocimiento derivado de un despertar de consciencia a la Realidad. Si usted intenta analizar comportamientos, errará más que acertar. Aún así, un Maestro no reclama para sí fruto alguno por actos que le son revelados no para ser confinados sino para dar paso irrefutable. Un Maestro da paso para que otros tomen de sí lo que de otras esferas sobreviene. 

¿Quiere decir que los maestros de verdad no dicen que lo son?

   La autocomplacencia glorifica la mente, un Maestro glorifica la Verdad y la Vida mostrando el Camino a aquellos que lo han perdido. Un Maestro da sin esperar bien por bien. ¿Qué merito buscaría un Maestro en un mundo que le es ajeno por haber sido trascendido?.

Ahora entiendo, el maestro no necesita méritos de este mundo porque ya no es de este mundo, ¿verdad?

   Esa es la conclusión, pero lo importante no es la misma, sino el Camino que la recorre hasta llegar a ella. Este es el misterio a desvelar por usted y otros espíritus encarnados en medio de un río con un caudal creciente pero que permanece estanco por una represa de las aguas. Someter la mente ante la contemplación mansa y serena aclarará el Camino.




Leer más...

domingo, 21 de julio de 2013

La Reencarnación es necesaria para el crecimiento del espíritu.

 



   Todos los que convivimos en este planeta estamos sujetos a un sinfín de circunstancias donde unos concurrimos con los otros de manera genérica e ineludible. Estas circunstancias personales, tienen siempre un propósito justo, y que no es otro que el de que crezcamos a través de las experiencias.

   Importante es que despertemos en consciencia para observarnos como lo que somos, es decir, espíritus que concurren con otros para saldar deudas contraídas y someterse a nuevas pruebas que le impulsen a nuevos horizontes de Realidad.

   La vida carnal es necesaria, y no debemos despreciarla o ningunearla, todo lo contrario, el buscador que toma consciencia y despierta para observarla, debe responsabilizarse de sus movimientos y tener compasión y amor desinteresado por aquellos hermanos que aún son presa de la mente y la carne.

   La vida carnal no es fácil, pero sí es absolutamente justa, no dude de ello, de que todo lo que acontece en su vida y en la de aquellos que le rodean es la que merecen y necesitan. Y, para ser justos, antes de reencarnar en este mundo aceptaron someterse a las circunstancias que ahora mismo concurren en sus vidas.

   La vida carnal es hermosa cuando se la comprende, cuando desde la libertad se la observa y acepta como necesaria e ineludible. Vivamos este sueño que es la vida carnal para crecer en el conocimiento de las energías que conforman la Creación.

   Por tanto, las emociones, los pensamientos, no son más que circunstancias vibratorias que se nos presentan para que nuestro espíritu pueda crecer. ¿Debemos entonces apegarnos a las mismas o simplemente ser conscientes de para qué se nos presentan?.

   Sepa que la vida carnal es sólo un sueño que en ocasiones pudiera tornarse en pesadilla, pero que en Realidad no son más que apariencias desde el punto de vista espiritual. Las energías toman formas muy dispares para que las circunstancias necesarias sean las óptimas.

   Debemos aquietarnos para meditar de manera contemplativa el devenir de los acontecimientos carnales, pues obedecen a un propósito espiritual, y es ahí donde debe estar nuestra atención, y no en las energías mentales o emocionales que se generen de las distintas fricciones vibratorias.

   Les dejo unas palabras de Jesús...


   "La paz sea con todos, amados hermanos..."

   "Hágase la paz en todos vuestros espíritus, pues de cierto es que al abrigo de la Verdad sólo esto sois en Realidad. Soléis significaros en lo que la mente y las emociones os dictan, desdeñando lo cierto de vuestro espíritu, con lo que quedáis como un navío sin gobierno, presa de los elementos".

   "Amad la morada de vuestro espíritu, pero amad más aún el espíritu que sois, pues si así no fuera, ¿que sentido tendría?".

   "La meditación dará gobierno a la nave de vuestro espíritu, de manera, que aún sin proponeros fin alguno, sabréis a donde ir, porque la Verdad no viene de un pensamiento, la Verdad no viene de un razonamiento, de cierto es que la Verdad sobreviene sin más porque certeza es para todo espíritu libre".

   "No busquéis en tierras lejanas lo que es cercano, no busquéis en textos o referencias históricas lo que ya lleváis impreso, no os sometáis a maestro alguno porque la maestría debe brotar de vuestro espíritu. El que dice saber, en verdad que aún no sabe, por eso el Maestro que despierta, sin saber dice y sin decir sabe".

   "Proponeos quietud y paciencia, que de la mano de la atención os proporcionarán la lumbre necesaria para que el Camino os sea claro y diáfano. Si llenáis vuestras alforjas de esto, en verdad que nuevos horizontes se abrirán ante ustedes".

   "Nada está tan lejano ni tan cercano, sólo es cuestión de donde esté posicionada vuestra atención. Este es, sin duda, el cáliz de vuestras vidas".

   "Quedad en paz hermanos".

   
Leer más...

domingo, 30 de junio de 2013

¿Como identificar las energías vibratorias que nos rodean?. Todo es energía en continuo y constante movimiento de transformación.

 



   Muchos buscadores se plantean como identificar las energías que nos rodean y,  más concretamente, como saber hacia donde nos llevan o de donde provienen. Todo esto, desde luego, ocurre cuando hemos despertado mínimamente en consciencia a la certeza de que todo cuanto somos y cuanto nos rodea es energía en continuo movimiento de transformación.

   La Realidad no es otra que la de un conjunto de energías que por su naturaleza en un momento puntual se asocian a otras de similares características, lo que produce una tendencia vibratoria, que en mayor o menor medida, según sean los integrantes de la misma, tendrá más o menos influencia sobre aquellos que se vean en un momento dado imbuidos de la misma.

   Volviendo al buscador que comienza a despertar al conocimiento vago de estas tendencias vibratorias, sus horizontes comienzan a cambiar en tanto en cuanto estas corrientes vibratorias le son manifiestas. Es entonces que su vida comienza a dar un giro para otear nuevos aromas de Vida. Reconoce entonces que lo hasta ahora venerado carece de fundamento y que la Realidad es bien distinta.

   Sean conscientes de que somos un pequeño navío en medio de un inmenso océano, donde en ocasiones los vientos soplan con más o menos virulencia de un sentido u otro, y que las aguas en ocasiones mansas pueden volverse tortuosas y violentas. Pero, esto es lo hermoso, saberse en medio de tales circunstancias vibratorias y no fruto de casualidades que, a la postre, sólo producen lamento y zozobra.

   El Sabio, ha llegado a la conclusión de que para avanzar primero debe aquietar sus propias energías, con lo que escapa al influjo, en ocasiones casi irrefrenable de tendencias vibratorias más ásperas e inquietantes. Sometiéndose a sí mismo, observa pero no reacciona. Se ve en medio de la inmensidad vibratoria de la Creación, pero sólo esto, nada más.

   De esta manera, el Sabio es consciente de su navío, identifica sus velas, otea el inmenso océano que le rodea y, sobre todo, permanece calmo. Fruto de este estado, sus vibraciones se transforman para buscar asociaciones energéticas más afines. Pronto nuevos vientos le conducirán por el Camino en compañía de otros navíos de su misma naturaleza vibratoria.

   Así, toda la Creación se moviliza, sólo que cada uno es conducido por los vientos afines a su propia naturaleza vibratoria. Si quiere cambiar de tendencias vibratorias, debe someterse a sí mismo, abandonarse a la meditación contemplativa y significarse como testigo desapegado de cuanto acontece en usted y alrededor suyo.

   El Sabio conoce sin estudiar, avanza sin movilizarse, identifica sin escrutar. Usted como buscador de la Verdad, debe rendirse a la Realidad vibratoria de todo cuanto acontece. Nada escapa a este símil, todo es energía en continuo movimiento de transformación. No crea ni por un sólo instante que hay un solo ser que permanezca estanco, pues esto no obedece a la Realidad de que toda energía se transforma por causa de la interacción con otras energías de igual o distinto calado vibratorio.

   Las interacciones vibratorias con otras energías de nuestro mismo calado vibratorio nos hacen experimentar cierto estado de seguridad, pero algo bien distinto ocurre cuando se produce una interacción con otras tendencias vibratorias de mayor o menor calado que las nuestras. Es entonces que se produce un quebranto, un shock que nos confunde y/o hasta desestabiliza.

   Tengamos bien presente, que somos energías que precisan de otras energías para interactuar, para friccionar y, fruto de ello experimentamos, reconocemos y, finalmente crecemos. Nada ni nadie escapa a esta Verdad.

   Por esto, el Sabio, medita contemplativamente para observar sin reaccionar a qué tendencias vibratorias se ve sometido, observa los vientos que soplan y, sólo entonces, sabrá qué hacer y cómo hacer. Estas observaciones son ajenas a la naturaleza humana, es decir, no son fruto de la mente o la carne.

   Para reconocer las tendencias vibratorias debemos aquietarnos en primera instancia, convertirnos en observadores desapegados de todo cuanto acontece, para finalmente ser reconocedores de las circunstancias vibratorias que pululan a nuestro alrededor y, de las que somos presa casi ineludible por afinidad.

   No sufra por las circunstancias vibratorias de su vida, no sea corto de miras en la interpretación de tales sufrimientos, tan sólo dirija su atención hacia el interior. Desapéguese de lo hasta ahora conocido como cierto y haga oídos sordos a los pensamientos febriles que le aconsejen de aquí o de allá. Pues si se quiere ver se deben cerrar los ojos, si se quiere oír se deben cerrar los oídos. Transforme su mundo interior, para que las vibraciones cambien en busca de nuevas asociaciones afines.

Si nuestro interior cambia, las circunstancias vibratorias lo hacen para buscar nuevos retos que le sean afines. Sólo debe meditar si ¿ha llegado mi momento?.


Leer más...

domingo, 23 de junio de 2013

El buscador de la Verdad y el Maestro



   Amados hermanos míos...

   Las sensaciones, las emociones y los pensamientos os sumergen en un mar de incongruencias vibratorias que perturban el correcto discernimiento. Ustedes miran pero no ven, con lo que caminan a tientas por entre las tinieblas de la ignorancia.

   Muchos de ustedes en este mundo se erigen en maestros capaces de hacer que las masas les sigan y hasta veneren, ¿pero cómo un ciego puede conducir a otros tantos?. Tamaña desventura merece una profunda reflexión, de manera que las observaciones cobren sentido que se fundamente en el espíritu y no en la carne o mente.

   El buscador de la Verdad auna esfuerzos que le saquen de este mundo que ya no le es franco en sintonía vibratoria y, para ello, buscan incansablemente qué o quién le ponga en el Camino. De aquí en adelante unos se apoyarán en otros para ir creciendo en conocimientos y aptitudes de manera que, antes o después, lleguen a un punto muerto donde las enseñanzas y las vivencias hasta ahora aparentemente profundas queden  sin reflejo.

   Y este es el momento en que el globo del ego henchido por "tantos conocimientos" no les permita observar en modo alguno el Camino, la Verdad y la Vida.

   Es entonces que aquellos conocimientos que te han sido suministrados por maestros de lo mental, dejen de cobrar sentido para usted que tras años de búsqueda sigue presa de las tempestades de este mundo. Llega el momento de cambiar de tercio y redirigir la atención hacia adentro, pero no de un modo controlado o bajo condiciones de liturgias dominantes.

   Es el momento en que el buscador debe cesar su actividad febril y abandonarse a su propia esencia espiritual. Tengan ustedes bien presente que hasta que la mente no cese en su actividad, no serán capaces de observar más allá de las apariencias de la carne y los límites que marque la mente. Si usted piensa entonces se restringe a los dominios de este mundo mental, mas si usted cesa entonces el horizonte carecerá de límites.

   Una vez el buscador deje de serlo, nuevos horizontes le son revelados ante la entrega sincera y desinteresada. Y, la Verdad se acercará para revelarle el Camino. Es entonces que usted podrá divisar al Maestro que hasta entonces pasaba desapercibido, pues él no busca réditos de este mundo que le es ajeno por completo.

   Sólo entonces la vasija de su espíritu estará presta para recibir aguas que le inunden de la Verdad y la Vida que le encaminen hacia nuevos horizontes de Realidad. Ese será el primer gran paso que haga que por lo menos uno de sus ojos observe por entre la espesura vibratoria que antes le cegaba para no permitirle operar con naturalidad.

   Este es un mundo de ciegos donde sólo unos pocos han comenzado a abrir los ojos a la Verdad y sepa usted que ninguno somos diferentes del resto, ni mejores ni peores, porque por algo será que compartirmos este encierro pactado en la cárcel de la mente que gobierna este mundo con mano férrea.

   Sepa que la Vida le espera, y que no será capaz de encontrarla hasta que la mente cese en su actividad frenética. Muchos dicen ver, pero de cierto les digo que pocos ven. Muchos dicen saber, pero de cierto es que pocos saben.

   Entréguense al espíritu, cesen la búsqueda y sumérjanse en meditación contemplativa, pues el horizonte estrecho de la mente ya no cabe para muchos buscadores. 

   Queden en paz
Leer más...

sábado, 18 de mayo de 2013

El Círculo vicioso vibratorio de acción y reacción, mente y emoción

Acción y reacción dan forma a la ilusión de este mundo


Playa de Benijo en Tenerife (Islas Canarias), España


   La mayor parte de la humanidad encarnada busca incesantemente nuevos horizontes de entendimiento que den sentido a sus vidas, a sus sufrimientos, a sus miserias. ¿Quíén en un momento de desasosiego o amargura se conforma con el mismo?, ¿y no es en estos casos que, aún negando hasta ahora otras posibilidades, se pide o se busca ayuda en otras esferas más excelsas?.

   Lo cierto es que todos los espíritus encarnados guardan dentro de sí la certeza de la Verdad, el motivo de sus penurias, de sus alegrías, en definitiva, de todo aquello que acontece. Tenga usted por cierto que lo que es hoy es justamente el resultado de lo que obró antaño, y no le quepa la menor duda de que es lo que necesita para crecer.

   Se hace necesaria una profunda reflexión meditativa para socavar la Verdad que se encuentra oculta para la mayoría que aún se mueve a niveles físicos, mentales o emocionales. Sólo el espíritu puede reconocer al espíritu, pues por su sutileza vibratoria no es perceptible para la mente o los sentidos físicos.

   Por esto, debemos ser conscientes del conjunto vibratorio que representamos en este mundo, donde cada individuo cuenta con su naturaleza cierta e imperecedera que es el espíritu, y una naturaleza absolutamente perecedera compuesta por mente y cuerpo físico. Hasta que no se acepte esta única Realidad, la vida será un vaivén de alegrías y tristezas, bondades y maldades...

   Mientras vivamos sometidos al rigor de lo que la mente paute,  la Verdad como tal permanecerá oculta a ojos tan limitados, pero si por el contrario nos sumergimos en la templanza que se deriva de un acto contemplativo ausente de reacciones, entonces el horizonte se ampliará para dotarnos de ojos que reconozcan los por qués de lo que acontece en Realidad.

   Todas las debilidades tienen un fundamente mental, ya que todo pensamiento produce una reacción emocional, y esta a su vez alimenta nuevos pensamientos que motivan nuestros actos, lo que se deriva en un círculo vicioso del que es muy difícil salir. Este es básicamente el pequeño universo en el que se mueve todo este mundo.

   Sin embargo, desde otras esferas más excelsas se nos conmina a discernir entre las apariencias de este círculo vicioso y la Realidad del espíritu que está por encima del mismo. Pero tengamos bien presente que el espíritu que despierta del sueño de este mundo, siendo consciente del mismo, no se ausenta de éste, sino que por amor se sumerge en él para con sus conocimientos movilizar tendencias vibratorias que apunten a la Verdad.

   Sí, es cierto que el Maestro que ha despertado para conocer la Verdad, entiende que la misma no es patrimonio suyo, sino que le ha sido revelada con un propósito. ¿Y se preguntará usted con qué propósito?. Lo cierto es que el que despierta tras el silencio mental y por consiguiente emocional, queda desligado del círculo vicioso de este mundo, luego sus actos no serán reflejo del mismo, sino de vibraciones espirituales producto de otras esferas ajenas a este mundo.

   El Maestro conoce el Camino, no por un pensamiento, emoción, acción o estudio alguno, sino por su abstracción y silencio. No piensa pero conoce, no siente pero entiende, no estudia pero sabe. ¿Cuál es el secreto?. El secreto es que no hay tal, que todo espíritu lleva impresa la Verdad, y que sólo es motivo de ser revelada, la meditación contemplativa, la entrega y el amor absolutamente desinteresados.

   Llegados a este punto...¿A qué espera?...

   

Leer más...

sábado, 4 de mayo de 2013

Maestro es aquel que se entrega sin reservas a su espíritu.


Canalización espiritual de un hermano de luz...


Parque Nacional del Teide en Tenerife (España)

 


   "...Todos ustedes buscan aquello que de una manera u otra satisfaga las demandas internas del espíritu. No obstante, lo obvio para la mayor parte de ustedes pasa a ser un gran denostado y desconocido. Esto se debe a que la búsqueda no se concreta desde el espíritu, sino que la misma se adultera a través de la mente".

   "Si existen sentimientos y/o emociones en el camino de búsqueda que hayan emprendido, en verdad que la búsqueda será estéril, puesto que sólo a través del espíritu  se puede encontrar al espíritu. El que busca a través de los sentidos sólo hallará aquello que satisfaga los mismos y, desde luego, que el espíritu distará de ello".

   "Hermanos, la templanza, la entrega, la mesura y el amor deben significarse en vuestras vidas con el propósito de que el espíritu encuentre un terreno abonado para el crecimiento. Sed pacientes, pues cuando el momento llega nada ni nadie podrá obstaculizar tan magno desenlace".

   "El conocimiento de la Verdad y el Camino que le da cabida y fundamento al espíritu, no surgen fruto de un estudio minucioso, pues el mismo se haya bien distante de cualquier naturaleza mental. De hecho aquellos que buscaron enconadamente por estas vías u otras de similares características cayeron, antes o después, en el desánimo y el olvido".

   "No existe un poder que pueda ser alcanzado a través de la recurrente práctica mental, pues su naturaleza será como lo es la mente, limitada y previsible. Por otra parte, la práctica contemplativa continuada y libre de ataduras volitivas traerá consigo el despertar a un nuevo universo de certezas".

   "Las dudas que se presenten obedecerán aún a los miedos e inseguridades que se derivan de una naturaleza mental aún sobresaliente ante el embate del espíritu, el cual es calmo y sereno ante las apariencias que lo denostan".

   "El contemplante se sumerge poco a poco en las profundidades de la consciencia del Todo, encontrando certezas en el camino que le catapultan hacia horizontes de libertad. Son momentos para que las apariencias se vayan disolviendo para dar paso al Camino".

   "Sepan hermanos míos, que Maestro es aquel que se entrega sin reservas a su espíritu. Además, amará todo aquello que le rodee y, sobre todo, a sí mismo para cerrar un círculo que le sirva de apoyo en sus acciones. Actúa sin esperar nada por ello. Obra sin que pensamiento alguno le sumerja en dudas o autocomplacencias. Estará libre de la mente y el cuerpo aún cuando estos le sirva de vínculo en este mundo".

   "Ha llegado el momento para que ustedes, mis hermanos, dejen de luchar mental y emocionalmente, para recuperar el sendero de la Verdad y la Vida. Mediten contemplativamente, no ofrezcan resistencia ante los embates de este mundo. La clave está en ser flexibles como la palmera que ante los más poderosos vientos huracanados se retuerce sobre sí misma sin ofrecer resistencia, lo que la hace permanecer incólume".

   "Un Maestro se comportará como una palmera ante los embates vibratorios, se mostrará absolutamente flexible, lo que le hará persistir aún cuando la firmeza no parezca su virtud. Por esto os digo que abandonéis todo dogma o doctrinas inflexibles en estos tiempos, pues si os fundamentáis en ellos seréis arrancados con estrépito como el más poderoso de los árboles ante un inminente huracán de vibraciones".

   "El que ama de Verdad, comprende los movimientos de aquellos que le rodean, por ello no juzga ni guarda rencores ocultos, pues sus alforjas tan solo disposición albergarán. Ame y ámese sin reservas, que lo demás se andará en el Camino".



Leer más...

domingo, 28 de abril de 2013

Meditación y atención nos conducen por El Camino




Mar de nubes en Tenerife


   El acierto o el desacierto para todo ser encarnado no debe ser óbice para que sigamos en el proceso de aprendizaje, pues aunque presa de las apariencias, la humanidad encarnada suele perder el auténtico sentido de los acontecimientos.

   No debemos perder de vista aquello que es cierto, de aquello que lo aparenta. Y la única forma que tenemos para discernir lo uno de lo otro se halla inequívocamente en nuestro interior, y para acceder a ello sin interferencias debemos recurrir a la meditación contemplativa.

   Nada es esquivo para el que se somete a sí mismo, para el que se entrega, para el que desoye pensamientos e ideas, para el que permanece ausente de tendencias o modas. El Camino para el reencuentro con nuestra verdadera naturaleza pasa por la contemplación.

   La vida carnal es, desde luego, necesaria, y se debe vivenciar con el propósito ineludible de liberarnos de cuitas que venían apesadumbrando nuestro espíritu. La ignorancia no es más que haber equivocado el punto en el que debemos posicionar nuestra atención. Pues cierto es, que allí donde esté depositada su atención, ahí estará usted.

   La atención es el anzuelo que hace que nos sujetemos con más o menos fuerza a un objetivo. Y debemos preguntarnos ¿cuál es nuestro objetivo actual?, ¿es esto lo que quiero, lo que necesito realmente?. Seguro que si usted se está haciendo esta pregunta, pero no a nivel mental, sino bajo el silencio de una meditación, probablemente se lleve una sorpresa al ser consciente de cuan débil y desviada es su atención del objetivo principal que la requiere.

   Luego, si no hay una atención férrea que establezca firme un objetivo espiritual, todo aquello que aparentemente parece darnos sustento, antes o después, caerá por su propio peso para mostrarnos todas nuestras miserias.

   A propósito de la atención les dejo esta canalización de un hermano de luz...

   "Queridos y amados hermanos míos, me dirijo a vuestros espíritus que no a vuestras mentes. Sabeos espíritus doblegados por el peso de las apariencias y el influjo casi irresistible de la mente"

   "Para entender la Verdad de la Vida, el propósito pasa por ausentarse de las apariencias que nublan vuestro justo discernir. Normalmente es la mente la que os somete para llevaros de aquí a allá como resultado de distintos energías que se asocian para arrastraros con ellas".

   "Hasta que no exista libertad mental y emocional, seguiréis siendo presa de las apariencias, sin ser conscientes de la Verdad de lo que todos somos en esencia, es decir, espíritus. Esto no es una palabra que se pronuncie, no es una actitud, ni siquiera podéis acceder a ello a través de un acto volitivo. ¡No!, el Camino reside en primera y única instancia en la atención".

   "Así, dedicad tiempo a la meditación contemplativa y domesticad para ello la atención. Sed silencio y no mente, sed certeza y no apariencias".





Leer más...